Etiquetas

, , , , , , , , , , , , , , , , , , ,

Farinelli_engraving

Esta semana se cumple el 310º aniversario del nacimiento de Farinelli.
(24 de enero de 1705)

El Barroquista celebra el cumpleaños del más famoso de los castrati con una pequeña selección de arias barrocas compuestas para este tipo de voz.

Actualmente hay que poner mucha imaginación para hacerse una idea de cómo podía sonar la voz de un castrato. El traumático proceso de castración servía para evitar el cambio hormonal en aquellos niños que demostraban dotes para el canto. Por las descripciones y analizando la música que se compuso para ellos podemos suponer que tenían una tesitura aguda, propia de un niño, pero con la potencia de un adulto. Sólo se conservan grabaciones de un castrato, Alessandro Moreschi, pero su calidad de canto era baja, de modo que no sirve para imaginar cómo podían sonar las voces de los grandes, como CarestiniManzuoliSenesino o Caffarelli.

Una vez practicada la operación, que con las técnicas quirúrgicas de la época podía llevar a la muerte, los cantantes comenzaban una exhaustiva preparación musical de más de nueve horas diarias. La mayoría de los castrati venían de familias pobres que, a través de la operación, podían tener un futuro profesional de por vida. El caso de Farinelli fue diferente, ya que pertenecía a una familia noble. La castración de los niños no era legal, pero las familias aludían a accidentes que habían obligado a practicar la operación y se hacía la vista gorda.

Las arias de castrato estaban pensadas para su lucimiento. La mayoría se componían en forma da capo, lo que dejaba mucho espacio para la improvisación de los cantantes. Con estas improvisaciones trataban de seducir a su público, luciendo sus puntos fuertes tanto en óperas como en oratorios. Grosso modo, había dos grandes tipos de aria para castrato: aquellas en las que lucían la potencia y tesitura de su instrumento (aria di bravura o aria di agilità), que solían ser enérgicas, furiosas y con un tempo rápido, y aquellas en las que el cantante exhibía su capacidad de canto melódico y expresión de sentimientos (aria di sentimento, lamento, …), más lentas e íntimas.

En la música actual hay dos maneras de sustituir a un castrato: a través de una mujer con un color de voz oscuro o a través de un hombre con voz de contratenor o de sopranista. Las mujeres pueden ser más agresivas en las agilidades, ya que usan su voz con más naturalidad, mientras que los contratenores y sopranistas suelen ser más sutiles a la hora de adornar su canto. En las 7 arias de esta lista hay una mezcla de las dos soluciones.

¿Cuál preferís vosotros?

 

7. Sol da te mio dolce amore (Antonio Vivaldi)

¿De qué va esto?
Empezamos fuerte, con un aria de la ópera Orlando furioso (RV 728) de Vivaldi con libreto en italiano de Grazio Braccioli sobre el famoso poema de Ariosto. Orlando fue uno de los grandes éxitos literarios de la Edad Moderna, siendo citada varias veces por Cervantes en el Quijote. La historia es un batiburrillo de mitologías, combinando el mundo clásico grecolatino con la leyenda artúrica (así, como suena). La adaptación de Vivaldi es una de las óperas más redondas del compositor veneciano, con algunas de sus arias más inspiradas. “Sol da te mio dolce amore” es un aria con flauta obligada compuesta para el personaje de Ruggiero, interpretado el día del estreno en 1727 por el contralto castrato Giovanni Andrea Tassi. Se trata de un aria di sentimento, con largos pasajes donde el cantante pueda improvisar a dúo con la flauta que le acompaña. Este tipo de dúos entre cantante e instrumento solista eran una de las especialidades de Vivaldi.

Canta…
… Philippe Jaroussky, una de las grandes personalidades del canto barroco actual. En 2004 grabó el personaje en el excelente registro de Spinosi con Ensemble Matheus para la Vivaldi Edition. El disco fue una de las bazas que dispararon la popularidad del cantante con todo merecimiento. El vídeo de abajo procede de la representación en directo registrada en París en 2011. Jaroussky está a medio camino entre un contratenor y un sopranista, con un timbre sorprendentemente claro y femenino que se ajusta a la perfección a este pasaje amoroso. En la recapitulación del tema Jaroussky demuestra por qué se le puede considerar el mejor cantante de da capo del mundo, parando el tiempo y ofreciendo una inteligente y elegante improvisación sobre el tema original.

 

6. Anche il mar par che sommerga (Antonio Vivaldi)

¿De qué va esto?
La ópera en tres actos Bajazet o Il Tamerlano (RV 703) es la típica historia de temática turca que tanto gustaba al público europeo del siglo XVIII. En esta ocasión, Vivaldi compuso un pasticcio, es decir, una ópera que mezclaba música de diferentes compositores. La mayoría de las piezas son suyas, pero dentro de la ópera se cantaron también arias “prestadas” de otros músicos, práctica muy común en el teatro musical barroco. En este caso, Vivaldi robó algunas arias de Hasse y Giacomelli para redondear su obra. Fue estrenada en Verona durante el Carnaval de 1735. El papel de Idaspe, que incluye el aria “Anche il mar par che sommerga”, fue cantado en el estreno por el castrato Giovanni Manzuoli, que entonces contaba sólo con quince años de edad. Probablemente se trató de su primera gran actuación, que sería uno de los más grandes castrati de Europa en pocos años. Le tocó abrir el segundo acto el día del estreno. Toda una responsabilidad.

Canta…
… la sienesa Patrizia Ciofi. Para su sobresaliente grabación de Bajazet en 2005 el violinista y director Fabio Biondi escogió a esta ligera soprano para el papel de Idaspe, quizás buscando un sonido juvenil y fresco que evocase al novato Manzuoli que estrenó la obra. La versión de Ciofi es líquida y elegante, cantada con gusto, aunque también algo más blanda y menos precisa que la extenuante versión de Cecilia Bartoli que contribuyó a hacer famosa esta pieza en 1999. Merece una mención especial en esta interpretación de Patrizia Ciofi su lectura muy libre del da capo, donde sustituye las rápidas agilidades por largos saltos de voz, luciendo su facilidad para cantar intervalos complejos y alcanzar el agudo con suavidad. Una delicia. Por ponerle alguna pega, su timbre quizás contribuye a dar poca variedad de matices a su canto, aunque en un aria tan breve como ésta no llega a resultar un problema.

 

5. The raptured soul (Georg Friedrich Händel)

¿De qué va esto?
Theodora (HWV 68) era uno de los oratorios favoritos de Händel entre toda su producción. El libreto de Thomas Morell adapta el libro “El martirio de Teodora y Dídimo” (1687) de Robert Boyle. El texto ficciona la historia de los mártires cristianos de Antioquía bajo el emperador Diocleciano, trazando una oposición clara entre los paganos y los primeros devotos cristianos. El oratorio fue estrenado el 16 de marzo de 1750 en el Covent Garden. El personaje de Didymus, un soldado romano que se replantea sus convicciones y abandona su deber para salvar a Theodora del martorio, fue interpretado ese día por el castrato Gaetano Guadagni. Aunque el argumento es relativamente flojo, la música de Händel está en su máximo apogeo, con un conjunto de coros y arias al máximo nivel del músico de Halle.

Canta…
… el contratenor norteamericano David Daniels en la histórica versión escénica del polémico Peter Sellars para el Festival de Glyndebourne. Sellars convirtió a los soldados romanos en marines norteamericanos y se trajo el argumento al tiempo actual. “The raptured soul” es el aria de presentación de Didymus, al poco de comenzar el primer acto. Daniels exhibe todas las dotes que le convirtieron en el contratenor de referencia internacional en la era pre-Jaroussky: voz bien timbrada, riqueza de armónicos, una musicalidad excepcional y un sentido escénico a la altura de los mejores cantantes de ópera.

 

4. Son qual nave ch’agitata (Riccardo Broschi)

¿De qué va esto?
El aria procede de una de las decenas de versiones en música que se compusieron de la historia de Artaserse, a partir del exitoso libreto de Metastasio. En 1734 se hizo una famosa representación del tema mezclando arias de diferentes compositores como Hasse o Porpora. Para esa ocasión, Riccardo Broschi compuso esta temible aria di bravura para que fuese cantada por su hermano: ni más ni menos que Farinelli. Riccardo conocía a la perfección la portentosa voz de su hermano y le hizo un traje a medida con esta partitura, subrayando todos los puntos fuertes de su técnica vocal para que su lucimiento fuese pleno. La pieza goza de cierta popularidad desde que fue incluida en una secuencia de la película Farinelli. Aunque musicalmente no se puede comparar la calidad compositiva de Broschi con titanes como Vivaldi o Händel, no cabe duda de que es todo un espectáculo pirotécnico.

Canta…
… Cecilia Bartoli. Por técnica, quizás lo más parecido que se pueda escuchar hoy a lo que pudo haber sido un contratenor. La Bartoli vive el papel, transmite toda la agresividad necesaria y se siente muy cómoda en la posición de diva. Además, es de esas poquísimas personas que es capaz de clavar todas y cada una de las notas en las largas series de agilidades. Una verdadera ametralladora. Sólo escucharla resulta agotador. Donde cualquier otro cantante saldría corriendo asustado es donde la Bartoli se crece. Incluso parece que disfruta. No sólo define las notas, sino que cada frase que canta tiene un sentido y una dirección. Algo muy meritorio el poder conservar un sentido de fraseo cuando se va a esas velocidades sobrehumanas, incluso en un da capo que parece venir de otro planeta. El acompañamiento de Il Giardino Armonico está a la altura, que ya es decir.

 

3. Vedrò con mio diletto (Antonio Vivaldi)

¿De qué va esto?
Nuevamente Vivaldi. En este caso, una alucinante aria di cantabile para que el intérprete pueda sacar a relucir toda su sensibilidad y capacidad para el adorno. Muchas notas largas y un tempo pausado, para que el cantante saque el arsenal descriptivo y toda la paleta que guarda en su garganta. En este caso el acompañamiento se reduce al mínimo, para que nada estorbe la percepción de la voz del castrato. Esta bellísima pieza sobre el amor distante fue escrita para el personaje de Anastasio en Il Giustino (RV 717), la última ópera romana de Vivaldi, de 1724.

Canta…
… nuevamente Philippe Jaroussky. Aunque el público le suele aplaudir más fuerte cuando exhibe sus portentosas agilidades, donde el contratenor francés marca la diferencia es en su capacidad para parar el pulso al espectador cuando saca su repertorio de armónicos, notas largas, apoyaturas y trinos. Su fraseo debería enseñarse en los todos conservatorios, no sólo a cantantes sino a cualquier género de instrumentista. Talento puro que corta la respiración.

 

2. Sposa non mi conosci (Geminiano Giacomelli)

¿De qué va esto?
De dolor. Mucho dolor. Giacomelli, uno de esos compositores muy famosos en su momento y que ahora muy pocos recuerdan, es capaz en esta pieza de sacar toda la tristeza que pueda expresarse a través de un aria. Esta pieza fue tenida por obra de Vivaldi porque forma parte de su ópera Bajazet. Como se explicó antes, esa ópera era en realidad un pasticcio con música de diferentes autores y recientemente se ha podido atribuir esta maravilla musical a Giacomelli, creada para su ópera Merope de 1734.

Canta…
… la Bartoli, por supuesto. La mezzo romana tiene la maravillosa costumbre de convertir casi cada disco que graba en una versión de referencia. Aquí se lleva la palma. Es muy difícil pensar que se pueda cantar mejor esta joya de Giacomelli. Cecilia lleva cantándola desde niña. La grabó ya en 1992, en su disco de arias antiguas acompañada de piano, cuando aun se creía que esta música era de Vivaldi. Conoce la línea vocal como la palma de su mano y lo aprovecha para sacar la artillería pesada, demostrando que no sólo es una ametralladora en la bravura sino que tiene seda en la garganta cuando hace falta. El da capo… ¡ay!, el da capo

 

1. Qual guerriero in campo armato (Riccardo Broschi)

¿De qué va esto?
Otra de las arias a medida escritas por Riccardo Broschi para su hermano Farinelli. Escuchada junto a la anterior Son qual nave ch’agitata el oyente se puede hacer una idea de cómo debía cantar el gran castrato. Ambas arias son muy similares en todo, pero Qual guerriero.. es todavía más ágil, todavía más contundente y agresiva. Y musicalmente quizás un poco más lograda que la otra. Este tipo de arias se convertían en arias de baúl, piezas de lucimiento extremo que el cantante llevaba consigo a todas las interpretaciones, llegando a imponer el cantarlas en todas sus representaciones aun cuando no tuviesen mucho que ver con el contexto de la ópera que se escenificaba en cada momento. Puro barroco.

Canta…
… Vivica Genaux. La mezzo de Alaska se ha hecho un hueco en la música barroca por su capacidad sobrenatural para cantar las pirotécnicas agilidades de las arias de castrato. El secreto está en esa rarísima articulación con los labios que emplea para marcar cada nota y en que canta todo a mezza voce, de manera que en directo resulta un poco falta de volumen, pero suena perfecta en una grabación. Su capacidad para mantener la musicalidad en esta pieza, que es pura gimnasia, merece un reconocimiento. Después de larguísimas secuencias de agilidad es capaz de conservar el sentido de la frase. Es el perfecto exponente de lo que pudo ser el gran Farinelli, cuyo aniversario se cumple esta misma semana.

 

-Excepto indicación contraria, todas las imágenes proceden de Wikipedia.
En todas aquellas que tengan otra procedencia, se indica o enlaza fuente-